El Soplo de Dios

La única manera que podemos vivir una vida de fe, una vida llena de amor, paz, gozo y poder es por medio del Espíritu Santo, por el soplo de Dios. Esto lo vemos claramente en la vida de los apóstoles. Ellos tenian toda la ventaja de estar con Jesús y escucharlo predicar y ver los milagros que hacía. Sin embargo, aún con esa ventaja, ellos eran hombres cobardes viviendo una vida de fe en un cuarto cerrado antes de recibir el Espíritu Santo. Lo que sucedió en ese cuarto cambió la vida de estos hombres y mujeres y cambiaría el curso de la historia de la humanidad. Esta experiencia del Espíritu Santo es un encuentro accesible a todos; no está reservado para unos selectos. Pentecostés y la fuerza transformadora del Espíritu Santo es el tema de este segmento.

Recuerda que puedes activar los subtítulos en español oprimiendo la ‘CC’ que se encuentra en la parte inferior del video y seleccionando ‘Español’.

Preguntas de Discusión:

1) Describe tu relación con el Espíritu Santo. El Espíritu Santo ayudó a revelar quién en realidad era Jesús. ¿Cómo es que el Espíritu Santo ha hecho esto en ti?

2) El Espíritu Santo cambió las vidas de los apóstoles. ¿Cuál ha sido tu experiencia del Espíritu Santo? ¿Has experimentado sus lenguas de fuego, el viento huracanado, o el soplo de Dios?

3) Nuestra vida de fe no está supuesto ser vivida con miedo en un cuarto cerrado. Describe momentos con el Espíritu Santo que has tenido que te han sacado de ese cuarto cerrado.

Reflexión:

Ven Espíritu Santo.

En espíritu de oración, lee las citas bíblicas que incluyo. Toma un tiempo para preguntarle a Dios si te envía su Espíritu Santo y su paz.

Después de unos minutos pídele a Dios que te sople vida y ora para que derrame sobre ti su Espíritu Santo tal y como lo hizo hace siglos atrás a los apóstoles.

Prepárate para vivir la paz, la presencia y el amor de Dios.

Espíritu Santo, sopla vida a estos huesos secos.

Textos Claves:

Juan bautizó con agua, pero ustedes serán bautizados dentro de oco con Espíritu Santo. (Hechos 1.5)

Cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos reunidos. De repente vino del cielo un ruido, como de viento huracanado, que llenó toda la casa donde se alojaban. Aparecieron lenguas como de fuego, que descendieron por separado sobre cada uno de ellos. Se llenaron todos de Espíritu Santo y empezaron a hablar en lenguas extranjeras, según el Espíritu les permitía expresarse… (Hechos 2.1-7)

Jesús repitió: -La paz esté con ustedes. Como el Padre me envió, así yo los envío a ustedes… (Juan 20.19-23)

Textos y videos tomados de www.thewildgooseisloose.com

Traducidos al español por Carmen Rivera-Gómez

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