Nuevo Año, Nuevas Metas Espirituales

by | Jan 9, 2018 | Espiritual | 0 comments

Un nuevo año ha comenzado y con él, nuevas metas espirituales. ¿Metas espirituales? Si vamos a ver, un nuevo año es simplemente un nuevo día. No tiene nada de grandioso. Al levantarnos, nos vemos igual que nos veíamos en el año viejo. Vivimos en la misma casa, con la misma gente. Vamos a mismo trabajo o al mismo colegio. La vida sigue igualita que el año anterior. Pero lo vemos como el fin de lo viejo y el comienzo de lo nuevo. Lo vemos como una oportunidad de un nuevo comienzo. Un borrón y cuenta nueva.

A mí me encanta el Nuevo Año. Ya en noviembre comienzo a buscar la agenda para el próximo año; el diario, los lápices de colores, las calcomanías. Y comienzo a pensar, quizás ingenuamente, en cuáles serán las metas para el nuevo comienzo. Pienso en lo que quiero lograr que quizás no pude lograr en el año anterior. (Como bajar de peso, que creo que lleva en mi lista de propósitos nuevos desde el 1994.) O tal vez, algo que hice este año me fue tan y tan bien que quiero hacerlo nuevamente en el próximo año (como la espiritualidad ignaciana en mi caso).  Bueno, ya sabes dos de mis metas para el nuevo año.

En blogs anteriores, he hablado de reflexionar sobre el año que pasó, la mejor manera de definir las metas, incluso si no tienes idea de cuáles resoluciones establecer, aquí te doy 100 resoluciones. pero en este blog quiero concentrarme más en metas espirituales.  La realidad es que si el espíritu no está bien, no importa lo demás.

“Venid, benditos de mi Padre, tomad posesión del Reino preparado para vosotros desde la creación del mundo”

Les pido perdón de antemano por los errores gramáticos. El español no es mi idioma más fuerte. Escojo escribir en español porque me identifico más con los hispanoparlantes y deseo compartir esta experiencia con ellos.

Sería genial que cuidar el espíritu fuera tan fácil como tomar una pastilla o un jarabe, pero no es así. El espíritu requiere más esfuerzo que eso.  Si queremos vida en el Espíritu, debemos alimentarlo. El apostol Pablo nos dice, ” La mentalidad pecaminosa es muerte, mientras que la mentalidad que proviene del Espíritu es vida y paz.” (Romanos 8, 6) No sé tú, pero yo quiero vida y paz.

Ya sé lo que estas pensando, ‘…pero Carmen, ya yo he tratado de fijarme metas y siempre las dejo a mitad’. Pues chica, yo NUNCA he cumplido TODAS mis metas, pero estoy cada año más cerca de cumplirlas porque aunque me quedé a mitad, mejoré en algo. Mi meta espiritual a largo plazo es escuchar estas palabras de Dios en el día que me toque presentarme ante Él, “Venid, benditos de mi Padre, tomad posesión del Reino preparado para vosotros desde la creación del mundo” (Mateo 25, 34). 

A corto plazo, me he propuesto par de metas espirituales. En mi caso, me he propuesto asistir a dos retiros silenciosos este año para dedicarle ese fin de semana completo al diálogo con Dios. Otra de mis metas espirituales es poner en práctica los consejos de un libro espiritual. Este año he escogido el libro, Una Mujer Emocionalmente Sana ya que el año pasado me trajo muchos, muchos retos. Y otra meta es continuar poniendo en práctica la espiritualidad ignaciana. Estas son mis metas espirituales.  Aquí comparto una lista de metas espirituales a corto plazo que pudieras incorporar en tus metas anuales.

Metas Espirituales

  • Amar a Dios sobre todas las cosas y fomentar una relación íntima con Él.
  • Amar a mi prójimo como a mi misma, especialmente a esa persona que me cuesta amar.
  • Conocer más a Dios por medio de su palabra, la Biblia. Leer las lecturas diarias de la liturgia.
  • Estudiar la vida de algún santo para conocer algún aspecto en que mi vida puede imitar la suya.
  • Leer un libro espiritual, como por ejemplo, uno de mis favoritos: El Nombre de Dios es Misericordia del papa Francisco.
  • Discernir el plan de vida de Dios en mi vida.
  • Seguir una espiritualidad ignaciana, dominica, o franciscana. Un ejemplo de Espiritualidad Ignaciana es Rezandovoy.
  • Consagrarme a la Virgen del Carmen, Virgen de los Dolores, Virgen del Rosario por medio de 33 Días Hacia Un Glorioso Amanecer (este es uno de mis favoritos. Lo hice par de años atrás por primera vez.)
  • Estudiar la vida de los Doctores de la Iglesia.
  • Leer un capítulo de la Biblia por día, un libro mensual, o la Biblia entera en el año.
  • Estudiar el Catecismo de la Iglesia Católica
  • Asistir a la Adoración al Santísimo semanalmente.
  • Hacer una buena confesión mensualmente.
  • Aprender más sobre mi fe, el por qué creemos tal y cual cosa. Un libro que puede ayudarte es el del padre Pedro Nuñez, Conozca Primero Su Fe Católica.
  • Rezar la Coronilla de la Divina Misericordia, el Rosario, o los Laudes diariamente.
  • Asisir a Misa diariamente.

Fíjate como no he enumerado los mandamientos como meta. Seguirlos es nuestro deber. Incluí amar a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a ti mismo pero con ejemplos concretos a seguir. No te limites a sólo estos. Piensa en tu relación con Dios y con el prójimo y cómo puedes alimentar tu espíritu para que vaya de la mano de Dios.

Reflexión sobre Metas Espirituales

Toma un tiempo para reflexionar sobre tus metas espirituales. Con diario y/o agenda en mano, anota tus metas. Si tienes fechas específicas o tiempo determinado, anótalas en la agenda. Por ejemplo, yo tengo las fechas de mis dos retiros. No olvides incluir fechas litúrgicas en tu agenda. Por ejemplo, Miércoles de Cenizas, Viernes Santo, etc. Ya que estas anotando, por qué no incluir las fechas en que participarás del sacramento de Reconciliación o que irás a la Adoración al Santísimo. ¿Vas a estudiar el Catecismo, la Biblia o algún libro espiritual? Divide el libro en capítulos o secciones y anota las fechas límites para completarla. Cualquiera que sea tu meta espíritual, la misma te debe llevar a una relación más íntima con Dios. 

Un abrazo en Cristo y María,

Carmen

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