Este año decidí comenzar a leer la Biblia entera en un año. Escribí sobre esto en Un Plan de Lectura. Ya llevo casi 10 semanas de lectura y te confieso que me tomó por sorpresa lo mucho que lo disfruto. En mi lectura he visto cómo Dios ama a su pueblo Israel a pesar de sus numerosas infidelidades y me hizo pensar en mi fidelidad a Dios y cómo trabajo mi santidad.

San Pablo nos dice en 2 Corintios 7, 1:

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“Ya que poseemos estas promesas, queridos hermanos, purifiquémonos de todo lo que mancha el cuerpo o el espíritu, llevando a término la obra de nuestra santificación en el temor de Dios.”

Les pido perdón de antemano por los errores gramáticos. El español no es mi idioma más fuerte. Escojo escribir en español porque me identifico más con los hispanoparlantes y deseo compartir esta experiencia con ellos.

La santidad no es algo que llega a nosotros sin nuestro consentimiento. La santidad requiere nuestra participación activa. Debe ser algo que trabajemos con intención. No hay una manera exacta o pasos específicos para lograrlo. Ni tampoco es algo que se alcanza una vez y ya terminamos con eso. 

Yo llevo décadas intentando bajar de peso. Es algo que cuando intento con mucho empeño logro bajar par de libras, pero una vez me descuido, ay ay ay, vuelvo a aumentarlas. Si quiero mantenerme en mi peso ideal, debo tener cierta disciplina con mi alimentación y mi actividad física.

Tal y como mantener mi estado físico requiere disciplina, así también debo trabajar mi santidad con disciplina e intencionalmente. Mi santidad no se trabajará igual que la tuya. Tú debes ver lo que funciona para ti, pero debes tener la intención de trabajarla activamente y madurar en tu vida espiritual.

La Santidad Según 5 Santas

La santidad consiste en hacer la voluntad de Dios con alegria. – Santa Madre Teresa

 

Si sois lo que tenéis que ser; ¡prenderéis fuego al mundo entero! – Santa Catalina de Siena

 

De devociones absurdas y santos amargados, líbranos, Señor. – Santa Teresa de Ávila

 

Ganamos el paraíso en nuestras tareas cotidianas. – Santa Gianna Beretta

 

Dios no puede inspirar deseos irrealizables; por lo tanto, a pesar de mi pequeñez, puedo asipirar a la santidad. – Stanta Teresita del Niño Jesús

 

Toma un tiempo para reflexionar sobre …

¿Qué plan puedes hacer en esta temporada de tu vida para trabajar tu santidad?

Un abrazo en Cristo y María,

Carmen

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