Diario de Una Cuidadora: Un Asunto de Familia

by | Jul 18, 2017 | Diario de Un Cuidador | 0 comments

En el último artículo, te conté del primer día en hospicio en casa. El día antes, a mami la habían dado de alta de su más reciente hospitalización. Como te había contado, ese primer día en hospicio yo sólo me preocupé por mami. Entraba y salían de casa y mi esposo estaba pendiente de todo.

De hecho, mi esposo ha sido mi roca durante esta nueva experiencia que estoy viviendo con mami, en mi nuevo rol de cuidadora. Él es mi apoyo incondicional, mi paño de lágrimas, mi consejero, el hombro sobre el cual encuentro sostén.

La familia juega un rol bien importante cuando uno es cuidadora. En mi caso, sólo estamos mi esposo y yo en casa porque nuestros hijos estudian fuera y, por lo tanto, viven cerca de sus respectivas universidades. La familia extendida ha sido indispensable para nosotros.

Ese primer día con Hospicio La Paz habían venido mi hijo y mi cuñada a mudar a mami de cuarto de dormir. Tenian que mover su cama de posición y todas sus pertenencias y demás equipo a un dormitorio más accesible a los paramédicos. La última vez que llegaron los paramédicos no pudieron pasar la camilla al cuarto de mami y tuvieron que cargarla entre los dos y ponerla en la camilla que habian dejado en el pasillo. Además, mi hermana y sus hijos llegaban ese fin de semana y había que habilitar el cuarto del cual sacábamos a mami para ellos.

Cuando mami ya estaba re-ubicada en su nuevo cuarto se puso malita con problemas respiratorios. De ese punto en adelante, no supe lo que pasaba en casa porque estuve atendiéndola y al personal de hospicio.  Mi prioridad ya no eran los cuartos, la visita de mi hermana ni mi trabajo. Mi prioridad era la salud de mami.

La familia de mi esposo y la hermana de mami han estado con nosotros en todo momento ayudándonos en lo que fuera necesario. Este día era uno más para ellos. Sin preguntarme lo que hacia falta, ellos estuvieron manos a la obra.

La cuñada continuó organizando el cuarto donde ubicaría a mi hermana. Mi tía, la hermana de mi mamá, llegó. La pusieron al tanto de lo que estaba pasando con mami. Fue donde mí, me abrazó, me dió un beso y me dijo que había hecho lo correcto en poner a mami en hospicio. Luego, desapareció y se puso a ayudar, e incluso pasó el mapo al piso. Como yo acababa de llegar del hospital con mami, y llevábamos más de tres semanas fuera de casa, mi casa necesitaba algo de cariño y limpieza.  Luego, llegó mi otra cuñada con una olla de sopa de plátanos para todos. ¿Quién piensa en cocinar durante una crisis? Gracias a Dios por mi cuñada.

Desde el primer día, mi familia y la familia de mi esposo han estado ahí, mano a mano conmigo haciendo lo que hay que hacer.

Cuidar a una persona tan enferma es agotador. Eres cuidadora 24 horas al día, los siete días de la semana. Duermes muy poco. Descansas aún menos. Es realmente un trabajo pesado. Tener el apoyo de otros es crucial si vas a sobrevivirlo.

En mi caso, yo tengo la suerte de trabajar desde mi hogar, pero aún así se me hace dificil satisfacer las necesidades de mami y proveer para mi familia. Así que contraté los servicios de una asistente de salud para que la atienda mientras yo trabajo. Ella se encarga del aseo personal de mami, su alimentación y la acompaña. Es una excelente ayuda que me permite trabajar tranquila porque sé que mami está siendo atendida muy bien.

Pero aún con la ayuda contratada y la de la familia, siempre estoy cansada. El trabajo de cuidadora es agotador. Rara vez duermo más de cinco horas por las noches y nunca son ininterrumpidas. Algunas noches cuando mami estaba hospitalizada, mis cuñadas se quedaban con ella de noche para que yo pudiera dormir en casa. Esas noches caía en sueño profundo y lograba recargar mis baterías, pero no sentía que dormía lo suficiente por el agotamiento constante que siento.

Una cuidadora no puede hacerlo sola. Es imposible. Esto tiene que ser un asunto de familia. Como la hija geográficamente más cercana tuve que aprender a aceptar la ayuda de la familia de mi esposo y mi familia extendida. Incluso tuve que contratar ayuda.

 

Les pido perdón de antemano por los errores gramáticos. El español no es mi idioma más fuerte. Escojo escribir en español porque me identifico más con los hispanoparlantes y deseo compartir esta experiencia con ellos.
Si eres una cuidadora, busca ayuda. Yo sé que no es fácil aceptarla, pero por tu bien y por el de tu familiar enfermo, acepta la ayuda. No puedes hacerlo sola.

Si conoces a alguien que es cuidadora, ayuda. No esperes que te lo pidan. Probablemente no lo harán. Toma la iniciativa y haz lo que puedas. ¿Qué puedes hacer?

  1.  Lleva una comida, entremés o incluso, un bollo de pan para acompañar el café. Muchas veces la cuidadora tiene el día lleno y no tiene tiempo para cocinar para sí mismo. A veces, no ha tenido tiempo ni de ir al supermercado y no tiene nada para ofrecerle a la visita. No le compliques la vida, llévale algo que pueda acompañar el refresco o el café que de seguro te ofrecerá.
  2. Ofrece cuidar al paciente para que la cuidadora salga con su pareja o alguna amiga. Debes tomar la iniciativa e insistir. Puedes decirle algo como, ‘Esta semana quiero sacar unas horas para cuidar a tu pariente para que salgas con tu esposo. ¿Qué día te conviene?’. Si dice, ‘pues yo te dejo saber.’ Sigue insistiendo. ‘¿Qué tal el miércoles que es noche de damas en el cine y están dando una película buenísima?’. Mis tios van a una misa temprano, no la que ellos acostumbran ir, para poder cuidar a mami para que mi esposo y yo podamos ir a la misa que acostumbramos ir. El sacrificio de ellos es bien agradecido.
  3. Puedes ofrecer tu talento. ¿Eres estilista, barbero, manicurista o tienes alguna profesión que puedas ofrecer al cuidador o al paciente? Hablo por mi propia experiencia. Mami tiene el pelo larguísimo porque no tengo a nadie que venga a recortarla. Yo misma no he ido a un estilista en meses y me paso con el pelo en un moño o rabo.
  4. El aseo personal del paciente requiere bastante esfuerzo para una sola persona. Puedes preguntarle a qué hora le hace el aseo del paciente y ofrecer a ayudar si puedes.
  5. Si eres de confianza, y sólo si eres de confianza, dile que estás ahí para ayudar con la limpieza del hogar o para lavar ropa o lo que sea. La cuestión es que estás allí para ayudar como lo necesite. Si no eres de confianza, ofrece quedarte con el paciente mientras la cuidadora hace la limpieza del hogar.
  6. Si eres de confianza puedes ofrecer quedarte una noche cuidando al paciente para que la cuidadora descanse tranquila esa noche.

Hay muchas maneras de darle la mano a la cuidadora y al paciente. No dejes pasar la oportunidad de hacer el bien. La cuidadora te lo agradecerá y te sentirás satisfecha al hacerlo.

Ser cristiano es mucho más que hablar y orar. Es también convertirte en las manos y los pies de Dios. Es hacer lo que haría Jesús si Él estuviera caminando en tus zapatos en estos momentos. Es vivir el amor.

“Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; era forastero y me acogisteis; estaba desnudo, y me vestisteis; estaba enfermo, y me visitasteis; estaba preso, y vinisteis a verme”. (San Mateo 25, 35-36)

Cuidadora, hay una razón por la cual en las aerolíneas te recomiendan que te pongas tu máscara primero y luego ayudes a otro si hubiera una emergencia. Y es simple. Si no estás bien, tampoco lo puede estar el que realmente te necesita. Por el bien de tu pariente enfermo, cuídate y acepta ayuda cuando venga.

Por último, y no por eso menos importante, cuida a tu pareja. Sal con él a solas. Atiéndelo. En mi caso, como tengo la fortuna de tener una gran ayudante contratada, hablé con ella para ver si podía ajustar su horario un día para que mi esposo y yo saliéramos juntos. Llegamos a un acuerdo y esta semana iremos por primera vez en estos tres meses al cine a solas. Te contaré cómo me fue en una próxima intervención. Yo también estoy aprendiendo a aceptar ayuda.

Te Pregunto …

¿Tienes ideas de maneras concretas que puedes ayudar a un cuidador o si eres cuidador, maneras que otros pueden proveerte ayuda concreta? Compártelas en los comentarios para que todos nos beneficiemos de ser las manos y los pies de Jesús.

 

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