En 1 Samuel 25. 2 – 42 conocemos a Abigail, una mujer bella por dentro y por fuera, quien era esposa de Nabal, un hombre tacaño y necio.  Esta es su historia.

Esta chica Abigail si que se la sabe toda! ¡Qué mujer sabía y valiente! Te cuento lo que hizo.

Ella era esposa de Nabal, un hombre rico que, gracias a la protección de David, disfrutaba de una gran prosperidad. Un día de abundancia, Nabal estaba esquilando sus ovejas. David oyó esto y envió a unos jóvenes a Nabal pidiendo parte de su provisiones. Nabal, hombre tacaño y de muy malos modales, le negó lo pedido. Al oír esto, David se enojó y preparó a sus hombres para atacar a Nabal.

Abigail había estado ajena a lo ocurrido hasta que uno de sus criados le avisó lo sucedido. Sin consultarlo con su marido, rápidamente preparó provisiones de panes, vinos, ovejas adobadas y trigo entre otras cosas. Envió a sus criados delante y ella fue detrás en un burro. Cuando se encontró con David y sus hombres, quienes venían a son de guerra, ella se postró ante él y suplicó por la paz. Abigail se echó la culpa de la necedad de su marido, pidió perdón por su falta y bendijo a David. David la escuchó, aceptó lo que ella traía y la envió en paz a su casa.

Al Abigail llegar a su casa, vio que su marido estaba de fiesta y ebrio. Ella, mujer prudente, no le dijo nada de lo que ella hizo hasta después que le pasara la borrachera. Al oír lo sucedido, Nabal sufrió un ataque de corazón y quedo paralizado. Luego de diez días de agonía, el Señor lo hirió de muerte. Al David enterarse de lo sucedido, bendijo al Señor por librarlo de hacerle mal a Nabal y mandó a pedir la mano de Abigail, para casarse con ella.

Gracias a la astucia de Abigail, Nabal y todos los de su casa se salvaron de la muerte ese día. A veces nosotras, las mujeres, nos vemos en situaciones como la de Abigail, donde tenemos que ser los que llevan la paz al hogar, a la comunidad o hasta en nuestras mismas iglesias. Si te ha tocado ese rol, dale gracias a Dios por ese llamado tan hermoso. Recuerda que, aunque no siempre es fácil, si Dios te dio esa bendición también te dará las herramientas para llevarlo a cabo.

Otro aspecto de la historia de Abigail que me llama mucho la atención es el hecho de que ella aparenta ser el completo opuesto de su marido. El es necio y ella es sabía. El es tacaño y ella generosa. Él se creía mucho más grandioso que David, sin embargo Abigail se postró a los pies de David y se presentó como su servidora y luego como su esclava. A pesar de estas diferencias, Abigail era una esposa fiel, de gran fe y cuidó de su marido hasta que Dios se lo llevó.

El matrimonio no es fácil. Las estadísticas muestran que el 50% o más terminan en el divorcio. Dos personas, criadas en circunstancias distintas, con pensamientos distintos y a veces hasta costumbres distintas, se unen e intentan ser uno. Comienzan los retos y se preguntan si el amor podrá salvarlos.

El matrimonio no viene con un manual de usuario. Este año, sí Dios así lo quiere, mi esposo y yo celebramos nuestro aniversario de plata. Estos 25 años no han sido nada fácil y te confieso que una vez hasta contemplamos la separación. Hemos batallado. Cuando la cosa se puso bien difícil, nos dimos cuenta que sólo humillándonos ante Dios, como Abigail se humilló ante David, íbamos a poder ganar la batalla. Y así fue que pudimos superar el reto.

Me imagino que la vida de Abigail al lado de su esposo Nabal no fue fácil. Eran polos completamente opuestos. Pero Dios premió su fidelidad. Al enviudar, Dios la hizo esposa del gran rey David.

DANDO EN GRACIA LO QUE POR GRACIA RECIBIMOS

Si aún no has hecho un compromiso de orar por tu esposo diariamente, hazlo hoy. Pon tu matrimonio en las manos divinas del Señor. Pídele a Dios que bendiga a tu esposo. Pídele que bendiga cada aspecto de su vida; su relación con sus hijos, en su trabajo, en tu matrimonio y hasta su relación con Dios. No te quejes a Dios de sus mil y un defectos. Mejor concéntrate en pedirle que supla sus necesidades. Con el tiempo, verás los frutos de tu devoción.

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¿Qué piensas de la historia de Abigail? ¿Qué enseñanza aplicarás a tu vida?

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